Hacer una mudanza fuera de la Unión Europea tiene su complejidad por culpa de los trámites aduaneros, ya que fuera del espacio común europeo cualquier bien que tenga que pasar la frontera debe ir debidamente documentado e identificado.
Y, como cualquier otra mudanza internacional, supone un desafío logístico mayúsculo para un particular, por lo que la implicación de un equipo profesional como el nuestro, con mucha experiencia haciendo mudanzas fuera de la Unión Europea, es vital para que todo salga bien.
Qué tener en cuenta a la hora de hacer una mudanza fuera de la UE
Uno de los primeros puntos a tener en cuenta es el punto de destino, porque las condiciones de entrada de mercancías varían mucho según la normativa aduanera de cada país. Algunos países permiten la importación de bienes personales sin pagar aranceles, siempre que se cumplan ciertos requisitos, pero otros aplican tasas y algunas restricciones sobre determinados objetos.
También es importante definir si la mudanza será temporal o definitiva, porque es un dato que puede influir en los trámites aduaneros que haya que hacer. En una mudanza definitiva, suele ser necesario demostrar el cambio de residencia, no así en una mudanza temporal, en la que los bienes llegados a la frontera pueden tener una fecha máxima de permanencia, pasada la cual deberán ser trasladados a su punto de origen.
Imprescindible tener en cuenta también el volumen de la mudanza y el tipo de objetos que se trasladan, ya que hay que tener en cuenta las dimensiones, el peso y la delicadeza de todo lo que se traslada.
Disponer de un planning y de deadlines es fundamental. Las mudanzas fuera de la Unión Europea suelen conllevan manejar plazos más largos si se opta por el transporte marítimo. Y a eso hay que sumarle el tiempo previo de embalaje, protección de bienes y preparación de trámites aduaneros, de los cuales, en caso de contar con nuestro servicio de mudanzas internacionales, nos encargamos nosotros.
Hay que tener en cuenta las particularidades del país de destino, ya que algunos territorios exigen, por ejemplo, tratamientos específicos para la madera o certificados fitosanitarios para ciertos productos de origen natural. Y el embalaje es crucial para garantizar el adecuado aislamiento; si este fuese deficiente o el embalaje fuese dudoso, podría retenerse en aduanas.
Recuerda que, en nuestra amplia cartera de servicios, ponemos a tu alcance la posibilidad de contratar un seguro a todo riesgo en caso de que quieras despreocuparte de cualquier incidencia que pudiese surgir durante la mudanza. En un traslado fuera de la UE no todo depende de nuestro equipo experto de mudanzas: hay otros factores que pueden influir en cómo se desarrolla el traslado y que, con un seguro a todo riesgo, pueden verse mitigados en caso de imprevisto.
Trámites y documentos necesarios para una mudanza fuera de la UE
Los trámites y documentos para una mudanza fuera de la UE son uno de los aspectos más importantes del proceso, porque sin ellos, es prácticamente imposible que tus enseres puedan cruzar la frontera. En Mudanzas Flippers nos encargamos nosotros de prepararlos y tenerlos a punto para presentarlos cuando sean requeridos.
Uno de los documentos básicos que siempre hay que tener al día es el pasaporte. En la mayoría de los casos también se necesita un visado o permiso de residencia en el país de destino, ya que justifica el cambio de residencia.
El inventario de bienes es otro elemento clave. Se trata de una lista detallada de todos los objetos que se trasladan. Debe incluir una descripción clara de cada artículo, su cantidad y, en algunos casos, su valor aproximado. Sirve para presentarlo ante las autoridades aduaneras y debe coincidir exactamente con el contenido del envío.
Dependiendo del país de destino, puede ser necesario presentar una factura proforma o una declaración de valor. Aunque se trate de bienes usados, las autoridades aduaneras pueden exigir una estimación económica para calcular ciertos impuestos o verificar que se cumplen las condiciones de importación.
En algunos casos, puede ser obligatorio contratar un agente de aduanas en destino. En Flippers trabajamos con nuestra propia red de agentes internacionales, que también se encargan de la recepción en el país de destino de todos los bienes, y de presentar la documentación necesaria a las autoridades aduaneras.
Los certificados específicos también forman parte de la checklist y hay que llevarlos siempre en caso de transportar muebles de madera (que requieren certificado fitosanitario), mascotas (certificado veterinario) u objetos peligrosos como armas u objetos punzantes, que deben ser trasladadas con las correspondientes licencias, declaraciones responsables y material de protección para evitar accidentes fortuitos.
Si se incluye un vehículo en la mudanza, la documentación hay que prepararla también. Es necesario presentar el permiso de circulación, la ficha técnica, una prueba de propiedad y, en algunos países, incluso hacer pequeñas adaptaciones al vehículo para que cumpla con la normativa del país de destino y poder ponerlo en circulación.
Ten en cuenta que, en determinadas mudanzas fuera de la Unión Europea, se exige una declaración jurada en la que el titular confirma que los bienes son de uso personal y no tienen fines comerciales, un documento habitual cuando se solicitan exenciones de impuestos.
