Organizar una mudanza ya es algo complejo de por sí, pero cuando aparece la lluvia todo puede complicarse. Y el agua se lleva fatal con la mayoría de tus pertenencias: maderas, muebles, aparatos electrónicos, cables… De ahí que sea tan importante extremar las precauciones si el traslado coincide con la aparición de agua.
Aun así, una mudanza con lluvia no tiene por qué convertirse en un problema si se toman algunas precauciones. Y todo pasa por un buen embalaje que garantice un aislamiento perfecto. Eso sí, cuidado con materiales de envergadura susceptibles de sufrir daños por lluvia, como los colchones.
Mudanza con lluvia: ¿se puede hacer, o es mejor posponerla?
La respuesta depende principalmente de la intensidad de la lluvia y de las condiciones previstas para ese día. Una lluvia ligera o intermitente no suele impedir realizar una mudanza, pero si hablamos de un temporal de alta intensidad, quizá la prioridad debería ser posponerla o detenerla indefinidamente hasta que las condiciones mejoren.
También hay que tener en cuenta la distancia, razón también que exige usar el sentido común para exponer los enseres lo menos posible a las inclemencias del tiempo.
Si la previsión anuncia lluvia, es recomendable preparar previamente todo lo que pueda necesitar protección adicional. De esta manera, no habrá que improvisar cuando empiece la carga.
También resulta útil organizar el orden en el que se trasladarán las pertenencias. Los objetos especialmente sensibles a la humedad deben permanecer dentro de la vivienda hasta que puedan llevarse directamente al vehículo. Aparatos como un televisor o un ordenador pueden quedar gravemente dañados con una breve exposición al agua.
Cómo proteger los muebles en una mudanza si está lloviendo
Una de las principales dudas cuando el tiempo no acompaña es cómo proteger los muebles en una mudanza. La madera, los muebles tapizados y otros materiales pueden verse afectados por el agua. No basta con secarlos una vez que llegan a su destino, ya que la humedad puede penetrar en algunas superficies.
Por la experiencia que tenemos en Flippers haciendo mudanzas con lluvia, podemos decirte que el plástico es especialmente útil en estas situaciones. Puede utilizarse como capa exterior para evitar que el agua llegue directamente a los muebles durante el trayecto entre la vivienda y el vehículo.
Eso no significa que todos los muebles deban envolverse de la misma manera. En sofás y sillones, por ejemplo, resulta recomendable cubrir por completo la tapicería. En mesas, armarios o cómodas de madera hay que prestar especial atención a esquinas, juntas y partes inferiores.
Es recomendable, si la lluvia es intensa, combinar el embalaje de plástico para mudanzas con otros materiales. Las mantas de mudanza ayudan a proteger los muebles frente a golpes y rozaduras, mientras que una capa exterior impermeable evita que estas mantas absorban agua durante el traslado. Así se obtiene protección frente a dos riesgos diferentes: los impactos y la humedad.
Los colchones necesitan una atención especial. Debido a sus dimensiones y a los materiales con los que están fabricados, pueden absorber bastante humedad si se mojan. Utilizar una funda para el colchón de plástico en la mudanza permite aislarlo del agua y también evita que entre en contacto con el suelo, las paredes o el interior del vehículo.
Para los aparatos electrónicos, siempre que sea posible, deben transportarse dentro de su embalaje original. Si ya no se dispone de él, pueden protegerse con materiales acolchados y una cubierta impermeable. Antes de conectarlos en la nueva vivienda hay que asegurarse de que están completamente secos.
Las cajas de cartón también pueden protegerse. Una opción es envolver determinados paquetes con film o utilizar bolsas impermeables para objetos especialmente delicados. No obstante, hay que evitar cerrar con plástico objetos que ya estén húmedos, ya que se podría retener la humedad en el interior.
La organización de las zonas de paso es otro aspecto importante. Hay muchas cosas que atender durante una mudanza, y proteger el suelo es una de las más importantes, tanto en la vivienda que dejas como, sobre todo, en la nueva.
Y es que, durante un día lluvioso, lo normal es que se introduzca agua continuamente con el calzado. Algo que, además de ensuciar, puede aumentar el riesgo de resbalones y afectar a determinados pavimentos. Una buena idea puede ser utilizar protectores específicos para suelos.
¿Sirven las cajas de plástico para la mudanza?
Las cajas de cartón son uno de los elementos más habituales en cualquier traslado. Son económicas, fáciles de almacenar y están disponibles en numerosos tamaños. Su principal inconveniente cuando llueve es evidente: el cartón pierde resistencia cuando absorbe agua.
Las cajas de plástico para la mudanza son una alternativa especialmente interesante en días lluviosos. Su material no absorbe agua y mantiene una estructura rígida incluso si la superficie exterior se moja. Esto puede resultar útil para transportar libros, documentación, ropa, utensilios y otros objetos que conviene mantener secos.
Además, muchas cajas de este tipo son apilables, lo que facilita su colocación dentro del vehículo y permite aprovechar mejor el espacio. Los modelos con tapa ofrecen una protección adicional frente a salpicaduras y humedad.
